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El futuro de los e-sports en Colombia

Torneo de fútbol electrónico

 

El mundo del espectáculo ha ocurrido un terremoto devastador: la llegada de los videojuegos a los escenarios masivos: La final del último torneo nacional de e-sports en Corea del sur convocó a más espectadores que la final del mundial del fútbol del 2002. Entre la juventud de los países asiáticos los e-sports ocupan un lugar protagónico: la razón es sencilla, hay más gente conectada en las partidas on-line que jugando en los parques o compitiendo en los escenarios deportivos. 

Las autoridades deportivas alrededor del mundo han estado tomando nota del fenómeno. Aquí y en China, las cuotas políticas dentro de la gerencia deportiva cobran especial importancia: el dirigente sabe que la juventud marca el interés deportivo de la nación: hay que apoyar las disciplinas que más futuro muestran y el potencial de desarrollo de los deportes electrónicos es innegable.

En un comienzo las experiencias competitivas de los e-sports estaban limitadas por las plataformas en las que corrían. La dinámica misma de los juegos estaba trazada por controles básicos y un conocimiento precario de las posibilidades de los videojuegos. Ahora, con una generación digital para la que lo electrónico resulta natural, el videojuego ha perdido la categoría de actividad de ocio para convertirse en un estilo de vida y, en algunas ocasiones, una profesión.

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Para los profesionales de los videojuegos en Colombia hay mucho por construir. Las ligas departamentales ya han invertido su atención en los e-sports. Declaraciones alentadoras de la actual gobernadora del Valle le han dado la venia a una práctica que creció siempre en silencio y sin mucha organización.

¿Podrán los dirigentes locales, nacionales y mundiales entender la responsabilidad que tienen con las nuevas generaciones? ¿Han entendido que los intereses han cambiado y la forma de ver los deportes y la competencia también?

Hay un sector dirigencial, periodístico y de opinión que sostiene la tesis de que los videojuegos no se compaginan con la práctica deportiva: que promueven el sedentarismo y un estilo de vida poco sano, ajeno todo esto a la naturaleza redentora del deporte. Habrá un obstáculo con esta visión, es cierto, pero también una discusión muy interesante que terminará, seguramente, por aceptar la llegada exitosa y permanente de los videojuegos al mundo del deporte.